domingo, 24 de febrero de 2013

Rivero en lunfardo




"me remolque al tablón". el tablón, hoy mismo, es como se organizan los cementerios, por número de tablón se ubican los ataúdes....lo sé, no por parlar lunfa (que lo parlo) sino por haber hecho hace unos años un sistema computarizado de administración de cementerios para una municipalidad del gran buenos aires.





Exploté a la meretriz más notable y mejor cotizada,






sobresalí en la artimaña de adulterar billetes de lotería, o bien los extractos, para venderlos por altas sumas de dinero a incautos como billetes premiados, como así también en el truco de reemplazar un objeto valioso por otro sin valor y de aspecto semejante, aprovechando la distracción del damnificado.


Me defendí como yo quise cuando me vi en apuros,


sin precisar un abogado especialista en defender delincuentes, porque estoy bien preparado.



La suerte siempre me fue ventajosa y viví apresuradamente,


me comporté ejemplarmente con el tonto cuando sufrió necesidades,


en las situaciones más apremiantes no perdí la compostura,


y, víctima de una traición, fui a cumplir condena en la penitenciaría de Tierra del Fuego....a blanquearse en el Sur..

No hay comentarios:

Publicar un comentario